Fundación Cruzcampo

volver al inicio

Publicaciones .Blanco y Oro

CARTA DEL PRESIDENTE> Cuando Heineken España se pronuncia Cruzcampo

Por Carlos de Jaureguízar

28/10/2008

Heineken España se escribe con to­das sus letras pero en Sevilla y bue­na parte de Andalucía se pronuncia Cruzcampo. Dentro de la compañía también hemos adoptado esa pro­puesta fonética que lejos de produ­cimos esquizofrenia alguna nos en­riquece y hace cada día más gran­des. Por ese motivo a los cerca de 12.000 visitantes que ya han pasa­do por nuestra nueva factoría en la capital andaluza les hemos regala­do un polo o camiseta en la que pue­de leerse: «Yo ya he estado en la fá­brica de Cruzcampo de Heineken en Sevilla».

Sevilla, Heineken y Cruzcampo forman parte de un triángulo cer­vecero indisoluble, fruto de más de cien años de compromiso socioeco­nómico, identificación mutua y orgu­llo colectivo. Hoy sería impensable una ciudad hispalense en la que no se pudiera disfrutar de una refres­cante Cruzcampo tirada con la maes­tría de los artistas cerveceros o de los miles de establecimientos donde se rinde culto a la caña perfecta.

Tampoco imaginamos una Cruz­campo alejada de sus raíces genéti­cas, de espaldas al sentir del pueblo que la venera como símbolo identi­tario. Hasta Gambrinus, personaje virtual y de origen belga, tiene na­turaleza real en la capital andalu­za y es tan sevillano como el Puen­te de Triana, el escudo del Betis o el Sánchez Pizjuán. Nos 'empadro­namos' hace 104 años junto al Tem­plete de La Cruz del Campo y ahí pensamos seguir por lo menos otro siglo más.

Es cierto que hemos trasladado nuestra producción industrial a las afueras de Sevilla, a la fábrica más moderna, productiva y robotizada de Europa. En la centenaria factoría de La Cruz del Campo no había ya posibilidad de crecimiento produc­tivo y, además, generábamos moles­tias a las decenas de miles de veci­nos que viven en los barrios conti­guos de Nervión y San Pablo. En un espacio ya colapsado por el tráfi­co aportábamos todos los días 300 camiones de gran tonelaje. Ningu­na industria de cierta importancia permanece actualmente en los cas­cos urbanos de las grandes ciuda­des, además de por razones empre­sariales, por su impacto tanto esté­tico como medioambiental.

Nos hemos mudado al barrio de Torreblanca pero seguimos en el co­razón de Sevilla y no sólo desde el punto de vista metafórico. En los edificios históricos de Heineken Es­paña, los que toda Andalucía rela­ciona con Cruzcampo, permanece­rán las oficinas centrales de la com­pañía, la Fundación Cruzcampo y la Escuela de Hostelería Gambrinus. Las obras de rehabilitación de es­te espacio singular, formado por el edificio fundacional y el primitivo cocimiento, estarán listas este mis­mo verano.

Heineken España conserva lo más valioso de su patrimonio arquitec­tónico y lo seguirá utilizando co­mo sede social y centro de las ac­tividades culturales de la Funda­ción Cruz campo y de la Escuela de Hostelería Gambrinus. En este te­rreno contamos con la experien­cia de Heineken en Holanda, que en 1988 transformó su vieja fábri­ca de la Stadhouderskade, en ple­no centro de Amsterdam, en el ter­cer espacio museístico más visitado del país, después del Rijksmuseum y del Museo Van Gogh. La antigua Heineken's Brouwery acoge en la actualidad el Heineken Experience y la Universidad Heineken.

Nos vamos del centro de Sevilla pero nos quedamos donde hemos estado siempre y queremos perma­necer al menos una centuria más. Por otra parte, merecía la pena que realizáramos la inversión más gran­de de la historia de Andalucía aco­metida por la iniciativa privada. Por su tradición cervecera, por su con­sumo equiparable a los países centroeuropeos, y por el peso específi­co de su mercado, Sevilla se ha con­vertido en uno de los grandes focos cerveceros del continente.

Al hilo centenario de nuestra pre­sencia en Sevilla ha surgido en la ciudad un brillantísimo elenco de maestros cerveceros, ingenieros, economistas y profesionales alta­mente cualificados capaces de ge­nerar nuevos productos, aportar in­novación tecnológica y convertir a Heineken España en la cervecera lí­der del mercado nacional y a Cruz­campo en la cerveza favorita de los españoles.

La nueva fábrica de Sevilla es una mirada al futuro y también un ho­menaje a las generaciones de hom­bres y mujeres que han hecho posi­ble el éxito comercial de Heineken España y la indisoluble imbricación de Cruz campo con estas tierras del Sur. El 28 de noviembre de 1902, los hermanos Roberto y Tomás Osborne firmaron el contrato que vinculaba a uno de los mejores maestros cer­veceros del mundo, el alemán Max Steinmeyer, con la todavía nonata Cruzcampo. Hoy, 106 años después, repetimos la misma apuesta por la excelencia y con similar perspecti­va de futuro.

Sirvan estas líneas de agradeci­do homenaje a todos los hombres y mujeres de Heineken España, ami­gos, socios y colaboradores, que han posibilitado la construcción de es­te sueño. Hemos levantado esta in­mensa catedral cervecera para que, a diferencia de los calonges que or­denaron la edificación del gran tem­plo sevillano, las generaciones veni­deras aplaudan nuestra arriesgada pero visionaria cordura, y sientan el orgullo de contar con una fábrica en la que todos se miren.

Volver Atrás

Carlos de Jaureguízar Carlos de Jaureguízar
  2007. Fundación Cruzcampo, Avda. Andalucía 1, Sevilla, Teléfonos 954 979 999 - 954 979 653